Terapia Gestalt
La consciencia, el cuerpo, la experiencia presente, la responsabilidad y el contacto como materia de trabajo.
Acompaño a parejas y formo a terapeutas desde una mirada que integra Gestalt, pensamiento sistémico y feminismo.
Mi posición
No creo que la terapia de pareja deba limitarse a enseñar a las personas a comunicarse mejor.
Ninguna explica sola lo que ocurre en una pareja. Integradas, permiten acompañar la complejidad sin reducirla a explicaciones simples.
La consciencia, el cuerpo, la experiencia presente, la responsabilidad y el contacto como materia de trabajo.
La pareja como sistema relacional: cada comportamiento cobra sentido dentro de una dinámica y una historia compartidas.
Una pregunta imprescindible: qué parte del sufrimiento es historia personal y qué parte la han construido los mandatos de género, la clase, el origen y todo lo que atraviesa a la vez a cada persona.
Ruta4A
Cómo integrar el enfoque feminista en el trabajo con parejas
Ampliar la idea que cada persona tiene de sí misma dentro del vínculo, y la que quien acompaña tiene de sí como terapeuta.
Reconocer la propia historia, los aprendizajes afectivos y los mandatos de género que se activan en la relación.
Sostenerse a una misma sin desaparecer en la pareja: autoestima, límites y responsabilidad sobre lo propio.
Ampliar la mirada y comprender la experiencia de la otra persona sin someterse ni renunciar a una misma. Atraviesa todo el proceso.
Acompañado de un proceso transversal de altervisión terapéutica.
La formación
Un modelo terapéutico no es un conjunto de técnicas: es una manera de mirar. Por eso esta formación no enseña recetas.
Una terapia capaz de acompañar tanto la reconstrucción de una relación como la decisión consciente de terminarla.
Cuando transformamos nuestra manera de mirar las relaciones, también transformamos nuestra manera de acompañarlas.